|

hd1p #151 – Efecto sierra y un botón

"Efecto sierra y un botón"

"Te dije hace poco que estoy intentando escribir un correo al día (en lugar de 'en bloques')."

"Pues hoy venimos a hablar de sierras. Pero no de cualquier sierra, de una como la que ves a continuación."

Te dije hace poco que estoy intentando escribir un correo al día (en lugar de «en bloques»).

 

Lo voy cumpliendo. Y poco a poco le estoy perdiendo el «miedo» a eso de llegar al papel en blanco y no saber por dónde arrancar (piensa que escribo por las noches y el correo sale a las 6am…no pressure😱).

 

Pues hoy venimos a hablar de sierras. Pero no de cualquier sierra, de una como la que ves a continuación.


No es una sierra cualquiera. O sí, corrijo. Es una sierra cualquiera colocada en una posición muy concreta.

 

Fíjate hasta qué punto es así que he tenido que recortar, pegar en un Powerpoint, girarla, volver a recortar y guardar. Si algún día necesitas un diseñador gráfico, me llamas.

 

Pues esta sierra es tu pyme. O la mía. Una sierra dentada (como todas) e inclinada (como la mía al menos, espero que como la tuya también).

 

Y es que el segundo punto quiere decir que con perspectiva, vamos para arriba. Y el primer punto nos aterriza en el día a día. Y es que la tendencia está muy bien, pero los altibajos están asegurados.

 

Y para muestra un botón.

 

Y es que hace 10 días se fue una persona del equipo. Una persona con mucha responsabilidad en Dosplanos. Un jefe de grupo (responsable de jefes de obra). De un día para el siguiente.

 

Otro día quizá entramos a hablar sobre cómo llegamos a esa situación, qué responsabilidad tiene el que escribe y qué se podría haber hecho diferente (antes necesito terminar de organizar las ideas en mi cabeza, estoy en ello 😐).

 

Pero el correo de hoy viene con otro ángulo. Te vengo a contar varias cosas que han pasado en estos 10 días

 

Derek, recién incorporado a la empresa y que vino a construir el área de innovación (para otro correo), tomó el reto de cubrir el puesto de forma temporal
Varios jefes de obra se apoyaron durante los días más complicados para resolver algunas situaciones técnicas complejas
Y varias personas de oficina se lanzaron a resolver temas varios que estaban «volando»

Hasta tal punto ha sido así que a mí me ha permitido poder seguir haciendo mi trabajo. Es decir, mantener el foco en seguir creciendo, reclutando y planificando la segunda mitad del año.

 

Por cierto, gracias a que esta situación no me ha enterrado en barro (y gracias al equipo del que ahora seguimos hablando), venimos de cerrar el segundo contrato más grande de Dosplanos desde nuestro origen (very good).

 

¿Mensajes de lo anterior? Creo que dos cosas

 

Crecer no son más problemas. Son menos. O al menos, digamos que son menos problemas per capita. Porque al ser más, hay más manos y cabezas para resolver las situaciones que en el pasado nos hundían en la miseria. Y lo hacían, no es un decir. Pero (siempre hay un pero), hay que crecer de forma sensata (gran palabro)

Tener un equipo que ante los retos responda es una gozada (¿recuerdas la catarata, email #40?). Pero (otro pero), para llegar ahí necesitas incorporar al proyecto a personas con espíritu de equipo (obvio, o no…). Y además construir una cultura justa y basada en la confianza donde el equipo vaya más allá de su responsabilidad cuando se necesite

No te exagero, los dos puntos anteriores son (en mi opinión), los dos temas más críticos para construir una Empresa: obsesión por crecer y foco en el equipo.

 

Fíjate que ya me conoces y he sido capaz de decir lo anterior sin meter la palabra “proceso”. Pero es que hasta los procesos llegarán antes o después si creces con el equipo adecuado.

 

No te aburro más.

 

Resumo: si se te ha ido una persona recientemente y te ha puesto la empresa «patas arriba», que sepas que es normal.

 

Pero si sigues empujando en la senda del crecimiento (inclinas la sierra) y de la consolidación de un gran equipo, llegará el día en el que estas situaciones dejarán de ser socavones para convertirse en meros bachecillos del camino.

 

Hoy no te hablo de mentorías. No hace falta, ¿no?

Publicaciones Similares